El derrame de 3.000 litros de ácido al Mar de Cortés desata las críticas al mayor grupo minero de México


Una fuga en un puerto al noroeste de México provocó el martes el derrame de 3.000 litros de ácido sulfúrico al Mar de Cortés, una zona de gran diversidad biológica. El incidente ha vuelto a colocar en el punto de mira a Grupo México, el principal conglomerado minero del país y dueño de estas instalaciones ubicadas en Guaymas, en el Estado de Sonora. Hace casi cinco años, la misma empresa fue responsable del vertido de 40.000 metros cúbicos de metales tóxicos en un río de la misma región, el mayor desastre natural en la historia del país latinoamericano.

El derrame en Guaymas se produjo por un fallo en una válvula durante unas pruebas para cargar una embarcación. Un vídeo tomado en las instalaciones y circulado en medios locales muestra una columna de humo blanco en el lugar donde el ácido entró en contacto con el agua. Grupo México, que pertenece al segundo hombre más rico del país, Germán Larrea, aseguró a través de un comunicado que no había personas lesionadas y que se habían iniciado trabajos para “neutralizar” el impacto de la fuga. Además, la empresa aseguró que, tras una evaluación, el Ejército había determinado que no era necesario activar el plan de emergencia.

Pese a las explicaciones, la experta en agua de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Elena Burns, no duda en considerarlo “un crimen ambiental”. “Son sustancias que envenenan la fauna marina”, asegura. Casi dos días después de los hechos, el presidente Andrés Manuel López Obrador, partidario de impulsar la industria minera nacional, ha dicho este jueves que va a haber una evaluación de los daños. “Se va a actuar”, ha declarado en rueda de prensa, sin dar más detalles.

Imagen del derrame.


Imagen del derrame. TWITTER

La fuga coincide con el quinto aniversario del desastre ecológico en el río Sonora. En 2014 una mina del Grupo México, uno de los mayores productores de cobre del mundo, vertió 40.000 metros cúbicos de ácido y contaminó el agua que usaban varios miles de personas para la agricultura y su consumo personal. Cinco años después del suceso, el caso sigue envuelto en polémica y arrastra denuncias por parte de las comunidades afectadas por retrasos en el pago de la compensación. Más recientemente, en mayo de este año, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente informó de que una mina del Grupo México había derramado 20.000 litros de agua con sedimentos en un río del Estado de Zacatecas.

La reincidencia, esta vez en un espacio tan rico como el Mar de Cortés, hábitat natural de especies en peligro de extinción como la vaquita marina, ha vuelto a atraer las críticas de políticos y ambientalistas. Elena Burns opina que se deberían emprender acciones en contra de la empresa por su historial. “Si ocurre una vez puede ser un accidente, pero cuando hay una empresa que repite casos de este tipo se le debería retirar la concesión”, asegura. “El marco legal permite hacer mucho más de lo que está haciendo”. Una petición de la que también se ha hecho eco el presidente de la Comisión de Minería en el Congreso de Sonora, Carlos Navarrete, de Morena.

Durante sus años en la oposición, López Obrador llamó a las autoridades en varias ocasiones a que emprendieran acciones contra el imperio de Larrea, también apodado el Rey del Cobre, una reivindicación que no ha rescatado tras su llegada al poder. La empresa tiene, según informan medios locales, una cesión vigente hasta 2035 de cinco hectáreas para sus instalaciones portuarias, desde donde exporta cobre y ácido a otras partes del continente americano.

Go to El Pais




Geef een reactie

Het e-mailadres wordt niet gepubliceerd. Vereiste velden zijn gemarkeerd met *